Los dispositivos de realidad virtual pueden ocasionar fatiga ocular o náuseas si no se toman precauciones cuando se usan
Los dispositivos de realidad virtual son cada vez más accesibles para todo el mundo y se han integrado con rapidez en sectores como el de la Industria 4.0. En cambio, diversas publicaciones científicas advierten de sus efectos en el cuerpo humano, ya que, aunque seamos conscientes de que lo que estamos viendo no es real, no lo percibe así nuestro cerebro, por lo que nuestros cuerpos se someten a un estrés que puede provocar efectos secundarios como fatiga ocular o náuseas.
Los dispositivos de realidad virtual pueden provocar efectos secundarios
Un estudio publicado por la Revista Mexicana de Oftalmología concluye que los dispositivos electrónicos para la visualización de imágenes no producen un daño orgánico en el sistema visual, aunque sí que pueden derivar en otros síntomas como la aparición de fatiga o síntomas astenópicos si se usan de manera inadecuada o sin tomar las medidas de protección recomendadas.
En la misma línea, la Academia Americana de Oftalmologia considera que los dispositivos de realidad virtual causan fatiga ocular del mismo modo que lo hacen las pantallas digitales, ya que cuando las usamos tendemos a parpadear con menos frecuencia de lo que hacemos normalmente. Esto puede hacer que la superficie anterior del ojo se seque y que el ojo experimente cansancio.
¿Qué experimentan nuestros ojos con la realidad virtual?
Las gafas de realidad virtual crean un entorno de tamaño real en 3D, prescindiendo de las fronteras que supone el uso de una pantalla, por lo que se consigue imitar el funcionamiento ocular de nuestros ojos, ya que es posible percibir la profundidad de cada objeto. Estas gafas se sirven de dos vías de alimentación que envían a un dispositivo de reproducción o a dos pantallas de LCD, una para cada ojo. Asimismo, también tienen lentes que se ubican entre nuestros ojos y los píxeles. La función de estas lentes es la de enfocar y rediseñar las imágenes que se muestran en cada ojo, lo cual crea una imagen estereoscópica tridimensional. Los dispositivos de RV ofrecen un campo visual (ancho de la imagen) expandido para crear una sensación de inmersión. Además, los cascos de RV (compuestos por una serie de elementos como las gafas, los auriculares, sensores de infrarrojos, etc.) utilizan el “rastreo cefálico”, desplazando la imagen que se tiene al frente a medida que miramos hacia nuestro alrededor.
La realidad virtual no representa ningún riesgo para los ojos, aunque sí que tiene efectos secundarios
A pesar de que no existe ningún estudio a largo plazo, los expertos no han encontrado motivos por los que dictaminar que los dispositivos de realidad virtual puedan ser un riesgo para los ojos, aunque sí que recomiendan hacer pausas de diez minutos cada media hora para evitar los efectos secundarios de esta tecnología.

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